Uno de los objetivos en la vida es alcanzar la felicidad eterna. Supongo que tod@s estaréis de acuerdo en ello.
Llega un día que nos dicen o nos damos cuenta nosotros mismos dónde se encuentra dicha felicidad. Es una enorme nube rodeada de una alta valla electrificada. Si subes demasiado deprisa la valla desprende una descarga eléctrica que te hace caerte al suelo y volver a empezar.
Entonces empezamos a escalar con cuidado y despacito en busca de la ansiada felicidad. Cuando vas por la mitad las fuerzas te pueden y pierdes la paciencia y aceleras el ritmo. Se te ha olvidado que puedes caerte. Lo recuerdas enseguida cuando te ves otra vez en el suelo.
Volvemos a escalar la valla. Somos testarudos y por mucho que nos caigamos volvemos a subir. Ya estamos llegando arriba del todo y el ansia por ver esa felicidad hace que te vuelvas a caer. No obstante no desistimos y otra vez a subir.
Hemos llegado arriba del todo. Por fin divisamos la enorme nube de felicidad y… ¿qué hacemos? Nos lanzamos de cabeza a por esa felicidad. Llevamos mucho tiempo esperando verla.
Pero eso es muy peligroso. Porque al lanzarte de cabeza puedes revotar contra esa nube y salir despedido fuera de la valla. Y duele mucho porque ya tenías esa felicidad visible. Incluso la has llegado a tocar y ahora tienes que volver a subir la valla.
Lo correcto sería bajar la valla despacito e ir saboreando poco a poco la felicidad. Es más emocionante y no corres el peligro de salir despedido hacia fuera. Claro que para eso hay que tener mucha paciencia. Hay que tener mucho valor.
NO LLORES SI NO VES EL SOL SALIR, PORQUE LAS LAGRIMAS TE IMPEDIRAN VER LAS ESTRELLAS.RECUERDALO.
Por: yo misma el Mayo 13, 2009
a las 11:42 pm
Lo tengo en cuenta cada día!! Tu siempre ahi para darme consejos sobre la vida. Me ha hecho mucha ilusión que vuelvas a visitarme. Sé q no tienes apenas tiempo y aún así te has pasado. Muchas gracias por todo a los 2. Besos!!
Por: ** Torres ** el Mayo 14, 2009
a las 8:29 am
Pero no nos damos cuenta de que la felicidad no está en lo alto de la valla. De hecho, si llegamos arriba, no la encontraremos. Tenemos que sentir esa felicidad escalándola. En el paso a paso, en el día a día. No hay una meta arriba del todo, sino una oportunidad cada día para…ser felices, y hacer felices a los demás.
Por: Zaratustra el Mayo 22, 2009
a las 10:59 am